Dra. María Inés de Torres
Licenciatura en Comunicación/
Instituto de Ciencia Política
Universidad de la República
Abstract /resumen
¿Por qué pensar en términos de políticas de comunicación (y cómo pensarlas) en un continente que se ve afectado por el mayor nivel de desigualdad social, o sea, por la peor redistribución de la riqueza del planeta? ¿Por qué pensar en la cultura y en los medios audiovisuales en un continente donde la pobreza tiene cada vez más rostros de niños y rostros de mujeres? ¿Cómo podemos en un auditorio “hostil” –como es el de la política a secas—defender la afirmación de que pensar en políticas de cultura y comunicación en momentos de crisis y de emergencia social, no es pensar en algo desvinculado de los datos “duros” de la economía, la política o lo social?
En la última década, la economía de la cultura, los estudios sobre consumo cultural y los nuevos abordajes a la noción de ciudadanía, entre otros, han brindado aportes decisivos en este sentido. Sin embargo, para que nuevas políticas sean posibles, es necesario crear un nuevo “sentido común” que incluya, además de los aspectos de las perspectivas antes mencionadas, enfoques interdisciplinarios que aporten insumos para que los derechos de todos y todas las ciudadanas, puedan ser realmente ejercidos. El marco de la integración regional brinda, por otro lado, un escenario privilegiado para redefinir y concretar nexos efectivos sin los cuales el ejercicio real de la ciudadanía no pasará de una mera utopía.