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Curso 2009
No hay teoría que resista el paso del tiempo, ni mecanismo probatorio capaz de garantizarle que ha de ser siempre irrefutable. Los corrientes de pensamiento pierden su fuerza originaria al tiempo que nuevas rúbricas intelectuales se perfilan en el horizonte. Y en esta renovación tan necesaria como inevitable no solamente gravitan las más refinadas justificaciones de una razón crítica tenaz sino también motivaciones, no siempre escrupulosas, en un todo extranjeras a ella.
Hoy, acaso más que antes, tanto la semiótica como la hermenéutica, inmersas en el dominio caótico de las ciencias de la comunicación y en el marco más general de las ciencias humanas afrontan desafíos y problemas insospechados concernientes a una sociedad que se transforma velozmente al compás de nuevos fenómenos culturales, genuinas situaciones de comunicación favorecidas por la encrucijada tecnológica y una era de la mundialización asociada a un diferente régimen de circulación simbólica por el cual entran en tensión aspectos globales y locales.
En estas circunstancias históricas, además de la anexión de discusiones y perspectivas teóricas actuales, interesa revisitar autores ensayando otros recorridos en un territorio ya transitado, reinterpretar textos tradicionales y explorar realidades nunca antes sometidas, por lo inéditas, a instrumentos de análisis que ante nuevos objetos y discursos actualizan y amplían, a veces imprevisiblemente, su potencial heurístico o revelan limitaciones hasta el momento no advertidas.
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